Camas infantiles: tipos, medidas y cómo elegir según la edad
La cama infantil ideal depende de la edad: baja tipo montessori para los más chicos, de una plaza con cajones después y cucheta recién desde los seis años.
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Si estás por pasar a tu hijo de la cuna a la cama o pensando en renovar el cuarto infantil, esta guía te ayuda a elegir. Las opciones son muchas, desde camas con forma de casita hasta cuchetas con tobogán, pero lo primero es pensar en la edad, la seguridad y el espacio disponible.
Una buena cama infantil acompaña varios años, así que conviene elegir un diseño que pueda crecer con el chico y decorarla con textiles que se cambian fácil.
Cama baja o tipo montessori
Para chicos de entre uno y cuatro años, la cama baja es una gran opción. El colchón queda a pocos centímetros del piso, de modo que el chico puede subir y bajar solo sin riesgo de golpes fuertes.
Las camas tipo casita, con una estructura de madera que dibuja un techo a dos aguas, son muy populares. Se pueden vestir con guirnaldas de luces de bajo voltaje, telas livianas o banderines, y se convierten en un rincón de juego y lectura.
Suelen usar colchones de cuna grande o de una plaza, según el modelo. Fijate que la madera esté bien lijada, sin astillas ni puntas, y que la pintura sea al agua y apta para uso infantil.
Cama de una plaza con guardado
A partir de los cuatro o cinco años, la cama de una plaza es la más práctica. La medida estándar del colchón en Argentina es de 80 x 190 cm, y también se consigue de 90 x 190 cm, que da un poco más de comodidad.
Las camas con cajones debajo o con una cama nido (una segunda cama que se desliza debajo) son muy útiles en cuartos chicos: guardan ropa de cama, juguetes o resuelven las noches en las que se queda a dormir un amigo.
Algunas variantes que suman:
- Cabecero con estantes para libros y una lámpara.
- Cajones con rueditas, fáciles de abrir para los más chicos.
- Laterales bajos o una baranda desmontable durante el primer año.
- Respaldo acolchado, ideal para leer sentado.
Cuchetas y camas altas
Las cuchetas son la solución clásica para dos hermanos en un mismo cuarto, y las camas altas liberan el piso para un escritorio o un rincón de juegos.
La regla de seguridad más importante es que la cama de arriba no se usa antes de los seis años. Además, la baranda tiene que estar en todos los lados abiertos y superar el colchón en al menos 15 a 20 cm, por lo que conviene usar colchones finos. La escalera tiene que estar bien fijada, con escalones anchos y antideslizantes.
Para que los chicos estén cómodos, dejá unos 80 a 90 cm entre el colchón de arriba y el techo, y unos 80 cm o más entre las dos camas de la cucheta.
Camas temáticas y con personalidad
Las camas con forma de auto, barco, casita del árbol o castillo tienen mucho encanto y despiertan la imaginación. El riesgo es que el chico se canse del tema en pocos años.
Una alternativa más duradera es elegir una cama de líneas simples y darle el tema con la decoración: un fotomural de un bosque o del mar en la pared del fondo, acolchados estampados con flores o animales, almohadones con formas y una alfombra de juego. Así, cuando cambian los gustos, cambiás los textiles y no el mueble.
Para las más románticas, una cama con dosel liviano o un respaldo con flores pintadas a mano da el clima sin necesidad de un mueble especial.
Errores comunes al elegir
El error más frecuente es comprar la cama primero y después ver si entra. Medí el cuarto y dejá un paso libre de al menos 60 a 70 cm a un costado de la cama, y espacio para abrir los cajones y la puerta del placard.
Otro error es ubicarla debajo de una ventana sin protección o pegada a un radiador o estufa. Lo ideal es apoyar un lateral contra la pared, lo que da seguridad y libera espacio para jugar.
Por último, no escatimes en el colchón: tiene que ser firme, de buena densidad y del tamaño exacto de la cama, sin huecos en los costados.