Muebles y accesorios de estilo campo: qué piezas elegir y cómo combinarlas
La mesa de madera maciza, el aparador, la cama de hierro, los textiles de lana y la cerámica artesanal son las piezas que definen un ambiente de estilo campo.
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Si te gusta el estilo campo y querés saber qué muebles y accesorios elegir para lograrlo, esta guía recorre las piezas clave ambiente por ambiente y te da ideas para combinarlas sin recargar. Sirve tanto para una casa de fin de semana como para darle un aire de campo a un departamento.
Los muebles que definen el estilo
En el estilo campo, los muebles son pocos, grandes y duraderos. Muchas veces son heredados, comprados en ferias de antigüedades o restaurados. Las piezas típicas son:
- Mesa de comedor de madera maciza, larga y robusta, con tapa gruesa.
- Aparador o alacena para la vajilla, con puertas de madera o vidrio.
- Sillas de madera, a veces con asiento de esterilla o paja.
- Bancos largos que reemplazan sillas de un lado de la mesa.
- Baúles que funcionan como mesa baja o pie de cama.
- Cama de hierro forjado o de madera torneada.
- Cómodas antiguas con cajones grandes.
Las maderas más usadas en Argentina para este estilo son el algarrobo, el quebracho, el pino viejo, la madera de demolición y el roble. Conviene no mezclar demasiadas: dos o tres tonos que se repitan dan unidad.
Restaurar en lugar de comprar
Una de las claves para un ambiente de campo auténtico es que los muebles tengan historia. Restaurar una pieza vieja suele dar mejor resultado que comprar una nueva de estilo rústico en serie, que muchas veces queda forzada.
Lijá y aceitá la madera en lugar de barnizarla brillante; el acabado mate o encerado se ve más natural. Los muebles de madera de menor calidad se pueden pintar en tonos suaves, como blanco tiza, verde seco o gris azulado, y dejar que el uso los desgaste. Cambiar los herrajes por tiradores de hierro o de bronce envejecido transforma una cómoda común. Y si un mueble viejo tiene una pata rota o un cajón trabado, vale la pena arreglarlo: suelen ser estructuras muy sólidas.
Textiles y accesorios con oficio
Los textiles son los que más rápido transforman un ambiente en estilo campo. Las mantas de lana tejidas en telar, en tonos crudos, grises o con guardas, son las más características. Les siguen los almohadones de lino, algodón grueso o cuero, las alfombras de yute, sisal o lana, las cortinas livianas de lino o algodón y los manteles de lino o a cuadros. Elegí fibras naturales siempre que puedas: envejecen bien y aportan textura.
Los objetos completan el clima, pero hay que elegirlos con cuidado para no caer en lo decorado. La cerámica y el barro, en platos, jarras y fuentes artesanales, se pueden usar y exhibir a la vez. Los canastos de mimbre o junco sirven para leña, revistas, frutas o mantas. Los faroles y candelabros de hierro, con velas o luces LED cálidas, suman calidez de noche. La platería criolla y los objetos de cuero, mejor en pequeñas dosis. Y las tablas de madera para picar apoyadas en la mesada, las plantas y las ramas secas en jarrones de barro terminan de armar la escena.
Lo que conviene evitar es saturar las paredes con ruedas, herraduras o estribos: con pocos objetos bien elegidos, el estilo se lee mejor.
Ambiente por ambiente
En el living, un sillón de lino crudo, un baúl como mesa baja, una alfombra de lana, mantas en un canasto y una lámpara de pie de hierro alcanzan para dar el tono. En el comedor, la mesa maciza manda, acompañada por sillas distintas o un banco largo, un aparador con vajilla a la vista y una lámpara colgante de hierro o mimbre.
La cocina pide estantes abiertos de madera, frascos de vidrio, canastos y, si entra, una mesa de trabajo. En el dormitorio, cama de hierro, ropa de cama blanca, pie de cama tejido y mesas de luz con algo de historia. Y en la galería, sillones de madera, almohadones de lona y macetas de barro.
En todos los casos, no te olvides del confort: un banco sin almohadón o sillas incómodas no invitan a quedarse, y el estilo campo se trata justamente de eso.
Un ambiente de estilo campo se construye con piezas nobles, textiles naturales y objetos con oficio. Elegidos con calma y bien combinados, crean una casa cálida que se disfruta todos los días.