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Balcón de monoambiente: ideas para sumarlo como un ambiente más

Pisos removibles, macetas bien elegidas, muebles plegables y luz cálida: cómo convertir el balcón de un monoambiente en un rincón para comer, leer o tomar mate.

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Balcón pequeño con mesa redonda blanca, macetas con plantas y piso de madera
Foto: rawpixel · CC0

Si vivís en un monoambiente, el balcón puede ser tu metro cuadrado más valioso: un lugar para desayunar, tomar mate, leer o tener plantas sin quitarle espacio al interior. Esta guía reúne ideas concretas para mejorar el piso, elegir muebles y plantas y armar un rincón que se use todo el año.

Primero, lo que no se puede tocar

En la mayoría de los edificios, el balcón forma parte de la fachada y las barandas, el frente y los cerramientos dependen del reglamento de copropiedad. Antes de cerrar con vidrio, cambiar la baranda o pintar el frente, consultá con la administración. Lo que sí podés cambiar libremente es lo que pasa adentro: el piso, los muebles, las plantas y la luz.

Revisá también el desagüe. Cualquier cosa que pongas sobre el piso tiene que dejar escurrir el agua de lluvia y de riego hacia la rejilla.

El piso: renovarlo sin obra

Muchos balcones de edificios antiguos tienen mosaico granítico o baldosas gastadas. Estas son las opciones más prácticas para cambiarlos:

  • Deck de madera o plástico en placas encastrables. Vienen en cuadrados de unos 30 x 30 cm que se traban entre sí, se colocan sin pegamento y se levantan para limpiar. Cambian el aspecto del balcón en una tarde y se pueden llevar si te mudás.
  • Pintura para pisos. Es la opción más económica, pero las macetas y las patas de los muebles la rayan con facilidad. Necesita buena preparación: limpiar a fondo, desengrasar, aplicar un fondo de adherencia y luego dos o tres manos de pintura para pisos exteriores.
  • Césped sintético. Suma color y es agradable para pies descalzos. Elegilo con base perforada para que drene.
  • Alfombra de exterior de polipropileno, que aguanta humedad y se lava con manguera.

Muebles y plantas para pocos centímetros

En un balcón angosto, cada centímetro cuenta. Una mesa rebatible fijada a la baranda o a la pared se pliega cuando no se usa. Las sillas plegables de metal o madera se cuelgan o se guardan adentro. Un banco largo con guardado sirve de asiento y de baúl para almohadones y herramientas de jardín, y unos pufs o almohadones de exterior permiten sentarse a ras del piso.

Dejá al menos 60 cm de paso libre para salir y entrar cómodo. Si el balcón tiene menos de un metro de profundidad, pensá en un solo frente de muebles contra la pared y el resto libre.

Las plantas son las que transforman un balcón en un lugar agradable. Para elegirlas, mirá cuántas horas de sol directo recibe. Con mucho sol, típico de la orientación norte o noroeste, van bien la lavanda, el romero, la salvia, las suculentas, el jazmín o una buganvilla en maceta grande. Con sol parcial rinden las aromáticas como albahaca, menta y perejil, los helechos resistentes y los malvones. Con poca luz, potus, helechos, cintas y aspidistra.

Usá jardineras colgantes en la baranda, siempre hacia adentro por seguridad, y macetas en altura para no ocupar el piso. Las macetas con tierra mojada pesan mucho: repartilas y no concentres todo en un sector. Poné platos debajo para no manchar el piso ni gotear al balcón de abajo. Un enrejado o una malla en la pared lateral sirve para enredaderas y da privacidad frente a los vecinos.

Luz y textiles para usarlo de noche

Una guirnalda de luces cálidas, un farol con vela LED o una lámpara recargable alcanzan para que el balcón se use después de la cena. Elegí productos aptos para exterior.

Sumá almohadones con tela para exterior y una manta liviana para las noches frescas. Si te da mucho sol de tarde, un toldo de tela o una cortina de lona de exterior colgada de un barral te protege del calor y suma intimidad.

Errores frecuentes

El más común es convertirlo en depósito: bicicletas, cajas y bidones lo anulan como espacio. Si necesitás guardar algo, que sea en un mueble cerrado. Otro error es elegir muebles de interior, porque las telas, las maderas blandas y las fibras naturales se arruinan con la humedad. También pasa seguido que se tape el desagüe con decks o alfombras mal colocados.

Y no te olvides de la vista desde adentro. El balcón se ve desde el monoambiente todo el día. Si lo armás como continuidad del interior, con colores y materiales que dialoguen, el departamento entero se siente más grande.