Hoy te presentamos un antes y después que reforma un escritorio de manera muy sencilla.  Con pequeñas modificaciones se ha podido convertir un rincón clásico en un espacio elegante y algo vintage.
Partimos de un rincón de aires clásicos donde no muchos detalles sobresalen excepto los toques rojos en un espacio dominado por la dupla formada por el blanco y el negro.

antes

Con tan sólo una franja de papel mural a rayas diagonales, unos detalles dorados y un sillón acrílico, aquel rincón sencillo y clásico se convierte en un espacio sofisticado.  Además el escritorio ha ganado en espacio de guardado dado que ha colocado estantes donde antes había un cuadro.

despues

Fuente: Apartment Therapy