Sin lugar a dudas, en todas las casas hay espacios residuales en donde la decoración brilla pero por su ausencia. Por lo general, son aquellos lugares de paso entre ambiente y ambiente, sin un fin en sí mismos como pasillos y halls de distribución.  Para no perderse, una serie de consejos prácticos para rescatarlos del olvido e impregnarlos de estilo y sofisticación.

Sobretodo en pasillos amplios se puede diseñar una biblioteca con estantes de distintos tamaños para las superficies que quedan libres. El color y textura de los libros sumarán calidez e invadirán de un aire más distintivo el paso entre las áreas públicas de la casa y los dormitorios.

– Si se trata de pasillos angostos, donde usualmente faltan metros, debe sobrar austeridad de mobiliario. En este tipo de pasillos están prohibidos muebles que quiten comodidad al paso. “Despejar” es la palabra clave.

Para aquellos que sólo tengan iluminación artificial, siempre se recomiendan colores claros. En estos ambientes de paso, una idea para hacer la diferencia con detalles de decoración es colocar machimbre blanco en la parte inferior de la pared y colgar marcos negros con fotos alineados sobre la fracción superior.

– Las obras de arte sellan de una manera muy peculiar la personalidad de una casa. La selección que hagamos, su color y movimiento, dejará entrever qué tipo de personas habitan la casa. Un pasillo invadido de obras de arte, se convierte en un espacio vivo,  inundado de energía, color y originalidad.

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